El domador cree que las imágenes y las palabras deben mezclarse en las cenizas de los versos, para renacer en la imaginación de los hombres.....
- Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca - Oh, eso no lo puedes evitar. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca. - ¿Cómo sabes que yo estoy loca? - Tienes que estarlo, o no habrías venido aquí.